Comunicados

Experto UAEH advierte sobre el fenómeno del linchamiento mediático

PACHUCA DE SOTO, 02 ABR /NEWS HIDALGO/.- El linchamiento mediático es un proceso en el cual una persona o entidad es expuesta y condenada públicamente a través de los medios de comunicación y las redes sociales, muchas veces sin un debido proceso o verificación de los hechos, apuntó Julio Romano Obregón, profesor investigador del Área Académica de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

El académico Garza señaló que este fenómeno es la evolución de los linchamientos físicos que ocurrían en la antigüedad, cuando se exhibía públicamente a una persona que había cometido un delito o cuyo comportamiento transgredía las normas o creencias de cierto sector de la sociedad. En estos casos, se intentaba hacer justicia por cuenta propia, dejando de lado a las instituciones judiciales, como ocurrió en la llamada Cacería de Brujas, en la época de la Conquista o durante la Guerra Santa.

Resaltó que este tipo de condena social ha sido potenciado por la inmediatez de las plataformas digitales; basta con que una acusación se haga viral para que la sociedad conozca el caso y empiece a juzgar a un individuo o institución con base en las pruebas difundidas de manera mediática.

Uno de los principales problemas del uso de las redes sociales es que el pasado no se borra, los acontecimientos quedan registrados permanentemente, lo que permite que cualquier persona pueda indagar sobre alguien sin dar oportunidad a que se explique o justifique un cambio, evolución o madurez. En vez de ello, es señalado y juzgado continuamente por un error del pasado.

Subrayó que, en el aspecto legal, es difícil, incluso imposible, protegerse de la llamada “funa mediática”, ya que en México no existen leyes que prohíban el manejo de material publicado en la red. Esto se debe a la libertad de prensa y de expresión, las cuales impiden la censura. Sin embargo, sí hay leyes en contra del acoso, como la Ley Olimpia.

En un mundo donde las redes sociales han democratizado la difusión de información, el desafío está en equilibrar la libertad de expresión con la responsabilidad informativa. Solo así se podrá evitar que el linchamiento mediático siga cobrando víctimas, fomentando un debate más justo y fundamentado en la sociedad.

“Aquí lo importante es la conciencia del individuo y su comportamiento racional. Sin embargo, el anonimato que permiten las redes digitales tiende a incentivar que algunas personas transgredan normas y comportamientos sociales que, en circunstancias donde son observadas, no lo harían. Esto provoca que se dejen llevar por sus emociones en lugar de actuar con racionalidad, como sucede en el comportamiento de masas”, indicó Julio Romano.

Este fenómeno también surge debido a la falta de confianza de las víctimas en las instancias jurídicas correspondientes, ocasionada por casos de corrupción, nepotismo y burocracia. Al subir las pruebas a la web, las víctimas intentan viralizar el contenido para que su caso sea tomado en cuenta; en estas situaciones, las autoridades intervienen no tanto como un apoyo, sino como una estrategia para no quedar mal ante la sociedad.

Para Julio Romano, uno de los aspectos más preocupantes del linchamiento mediático es que suele basarse en juicios precipitados. La necesidad de generar contenido rápidamente y atraer la atención del público provoca que algunos medios de comunicación y usuarios en redes sociales difundan datos sin verificar, lo que contribuye a la desinformación y al daño injusto a la reputación de las personas.

Para finalizar, invitó a las y los usuarios de redes sociales a consumir información con responsabilidad y a no participar en la difusión de acusaciones sin pruebas. Asimismo, hizo un llamado a los medios de comunicación para que prioricen la ética periodística y el respeto al debido proceso antes de publicar información que pueda afectar la reputación de una persona.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba